La cuestión se ha presentado a raíz del accidente que le costó la vida a la actriz y periodista Ernestina Pais. Durante todo el fin de semana los periodistas de los más diversos medios informaron que el automóvil había pasado con la barrera baja. En la mañana del lunes se difundió un video del accidente donde cualquiera que lo observe puede notar que la barrera no estaba baja. Lo grave es que los periodistas mientras comentaban el video afirmaron varias veces que la barrera estaba baja. En el video se observa lo siguiente: el auto de la periodista pasa por debajo de la barrera y es embestido por el tren. A fin de evitar discusiones bizantinas conviene recordar el significado de la palabra "barrera": obstáculo fijo o móvil que impide el paso por un lugar. En consecuencia, la barrera debe permitir el paso cuando está levantada e impedirlo cuando está baja. Si este último hubiera sido el caso, el automóvil se habría estrellado contra la barrera; pero en el video se observa claramente que el vehículo pasó por debajo, por lo que la barrera no cumplió la función que la define, que es impedir el paso. Los periodistas podrán agregar el defensa de su error que la periodista al ver la posición de la barrera debió detener la marcha interpretándola como una señal de que se acercaba el tren. Aquí recurriremos al significado de la palabra "señal": es un signo, gesto o medio físico que transmite un mensaje o información sobre un fenómeno determinado. Así queda en claro que la barrera y la señal tienen funciones distintas: mientras la señal puede ser ignorada, la barrera torna imposible el paso de forma efectiva. Esta aclaración no es solamente una disquisición en abstracto, sino que tiene consecuencias en la realidad. Si la barrera hubiera estado baja se podrían dado dos situaciones: la más probable es que la automovilista se habría detenido ante la imposibilidad de paso; la otra es que habría chocado contra la barrera, en cuyo caso teniendo en cuenta la velocidad a la que se desplazaba el vehículo existen muy pocas posibilidades de que se hubiera producido un resultado fatal y la víctima habría sobrevivido. Una tercera posibilidad -que la conductora se hubiera desviado hacia la mano contraria para esquivar la barrera- queda descartada por la existencia del video en el que se constata que ese no ha sido el caso. De esto se deduce que si la barrera hubiera cumplido adecuadamente su función, es muy probable que la víctima seguiría viva. Lo que debería sorprender es que ningún periodista recurrió al sentido común para describir la mecánica del accidente y todos ellos afirmaron algo que no es cierto. Y aún falta conocer la versión del fiscal que puede llegar a considerar también que la barrera estaba baja a pesar de tener el video a la vista. En los últimos tiempos se observa una tendencia a esquivar el sentido común en los ámbitos más variados y cuando algunos nos interrogamos por las causas la respuesta no aparece; estoy convencido de que tenemos derecho a saber que ha sucedido con el sentido común.

No hay comentarios:
Publicar un comentario