APÓCRIFO
sábado, 20 de junio de 2026
EL OBJETO PROCESAL
miércoles, 10 de junio de 2026
EL PEREJIL (chivo expiatorio mediático)
El fenómeno del
"perejil" —o chivo expiatorio mediático— es una realidad compleja y
dolorosa del sistema penal argentino: la libertad es uno de los derechos más
sagrados y ver que se utiliza la detención como una herramienta de
"relaciones públicas" para calmar el clamor popular genera una
profunda sensación de injusticia.
Sin embargo, hay un pequeño matiz
técnico que vale la pena precisar para entender dónde está la verdadera falla: las
leyes vigentes (los Códigos Procesales Penales) sí exigen requisitos estrictos.
El problema real suele ser la flexibilización práctica de esas normas, la falta
de control judicial efectivo y la presión político-mediática.
Para que un fiscal pida una
detención y un Juez de Garantías la otorgue, la ley ya exige que existan
elementos de convicción suficientes para sostener que el imputado es partícipe
del hecho y, fundamentalmente, riesgos procesales (peligro de fuga o de
entorpecimiento de la investigación). El problema es que muchas veces estos
riesgos se argumentan de forma automática o con fórmulas "de molde".
Para blindar el sistema contra
estos excesos y evitar que se detenga para "calmar a las fieras", se
requerirían reformas en varios niveles:
1. Elevación del estándar
probatorio inicial
Actualmente, para una detención
basta con un estado de "sospecha suficiente". Se podría modificar la
norma para exigir un estándar más alto en casos donde no hay flagrancia.
La reforma: exigir que la orden
de detención se funde en prueba de cargo objetiva y unívoca, prohibiendo
explícitamente las detenciones basadas únicamente en indicios aislados o
testimonios de oído no corroborados.
2. Litigación oral e inmediata de
la libertad (Audiencia de Detención):
En muchas jurisdicciones
escriturales, el fiscal pide la detención por escrito y el juez la firma en su
despacho sin ver al imputado.
La reforma: implementar la obligatoriedad
de una audiencia oral y pública dentro de las 24 horas de la aprehensión. El
fiscal debería defender su pedido de detención cara a cara frente al juez, el
defensor y el imputado. La oralidad expone la debilidad de los argumentos
basados en la presión mediática y obliga al juez a resolver de cara a la
sociedad.
3. Tipificación del peligro
procesal (Evitar el "copiar y pegar"):
Los jueces suelen justificar el
"peligro de fuga" o "entorpecimiento" usando frases hechas
(como "por la gravedad de la pena en expectativa").
La reforma: modificar los códigos
para establecer de forma taxativa que la gravedad del delito o la repercusión
social no pueden ser argumentos para presumir un riesgo procesal. Se debe
exigir al fiscal que demuestre una conducta concreta del imputado que ponga en
riesgo la causa.
4. Responsabilidad funcional y
sanciones efectivas:
Hoy en día, cuando un
"perejil" es liberado tras comprobarse su inocencia, el costo lo paga
el Estado (es decir, los ciudadanos) mediante indemnizaciones, pero los
magistrados rara vez sufren consecuencias.
La reforma: modificar las leyes
de Jury de Enjuiciamiento (enfoque administrativo) para que la privación de la
libertad declarada manifiestamente ilegítima o arbitraria sea causal automática
de mal desempeño. Si un fiscal o juez sabe que poner un "perejil"
para la foto le puede costar el cargo, lo pensará dos veces.
5. Límites a la sobreexposición
mediática oficial:
A veces la presión la alimentan
los mismos funcionarios (vía conferencias de prensa o "filtraciones"
de la policía).
La reforma: introducir normas
estrictas de secreto de sumario estricto en la etapa inicial respecto a la
identidad de los sospechosos hasta que no haya una imputación formal y validada
por el juez, bajo pena de sanción penal por violación de secretos para el
funcionario que lo filtre.
Más que la falta de leyes, el
problema es la falta de consecuencias para los operadores judiciales que ceden
a la presión del "minuto de rating". La solución pasa por exigir
oralidad inmediata, prohibir las justificaciones automáticas y aplicar
sanciones severas a los jueces y fiscales que firman detenciones sin sustento
real.
Para romper el círculo vicioso
donde "bombero no pisa manguera a bombero" (la corporación judicial)
y donde se negocian impunidades a cambio de favores (la corporación política),
el diseño institucional tradicional de los Consejos de la Magistratura o
Jurados de Enjuiciamiento en Argentina ha demostrado ser ineficaz en estos
casos de alta sensibilidad mediática.
Para lograr una verdadera
independencia, se necesitaría un Tribunal de Responsabilidad Magistratura y
Control Ciudadano. Este organismo debería diseñarse bajo principios de democracia
directa, control técnico independiente y sorteo público.
A continuación, se detallan las
características que debería tener esta autoridad para no ser colonizada por la
política ni por la justicia:
1. Composición: El "Modelo
Mixto Ciudadano-Académico".
El gran error actual es que los
órganos de sanción están llenos de legisladores y jueces. La nueva autoridad no
debería tener ningún miembro en actividad de los tres poderes del Estado. Su
composición podría estructurarse así:
Jurados Ciudadanos por Sorteo
(Cuerpo Mayoritario): ciudadanos comunes elegidos por sorteo a partir del
padrón electoral (similar al modelo de juicio por jurados): esto asegura que el
sentido común y la ética social estén representados, eliminando el espíritu de
cuerpo judicial.
Decanos y Profesores de
Facultades de Derecho Públicas elegidos por sus pares de universidades
nacionales, con dedicación exclusiva a la docencia e investigación (sin
estudios jurídicos privados que litiguen: aportan el rigor técnico-jurídico
para evaluar si el fiscal o juez violó groseramente la ley.
Organizaciones de Derechos
Humanos y Defensa del Consumidor Judicial: representantes de ONGs con
personería jurídica auditada y trayectoria intachable en la defensa de las
garantías constitucionales.
2. Mecanismo de Selección Inmune
a la Política
Para evitar que los partidos
políticos "pongan a sus propios miembros", los integrantes técnicos
de este organismo deberían:
Acceder estrictamente por concurso
público de oposición y antecedentes ciegos (donde no se conozca el nombre del
postulante, solo su examen y trayectoria).
Tener mandatos cortos y no
renovables (por ejemplo, 3 años), para evitar que se enquisten en el poder y
generen sus propios lazos de corrupción.
3. Facultades Clave de esta
Autoridad Independiente
Para que no sea un órgano
meramente consultivo ("un león sin dientes"), debería tener las
siguientes atribuciones directas:
Acceso Directo y "Auditorías
de Oficio"
No debería esperar a que alguien
denuncie al fiscal o juez. Ante la liberación de un "perejil" o una
persona inocente que estuvo presa en un caso mediático, este Tribunal debería abrir
una auditoría automática de oficio dentro de las 48 horas posteriores.
Sanciones Graduadas y Directas
Actualmente, el sistema es
"todo o nada" (o no pasa nada, o se va a un juicio político eterno).
Este órgano debería poder aplicar:
Suspensión inmediata preventiva
(sin goce de sueldo) mientras se investiga la arbitrariedad de la detención.
Multas personales resarcitorias: que
el dinero de la indemnización al inocente no salga solo del Estado, sino del
bolsillo del fiscal o juez que firmó la orden sin pruebas.
Destitución e inhabilitación
perpetua para ejercer cargos públicos o litigar como abogados en el fuero
penal.
Acción Penal Automática: si el
Tribunal detecta que el fiscal o juez detuvo al "perejil" a sabiendas
de que no había pruebas (Prevaricato) o para desviar la investigación
(Encubrimiento), tendría la facultad de elevar la causa directamente a un
tribunal penal común para que el exmagistrado sea juzgado como un ciudadano
más.
El Mayor Desafío: La Reforma
Constitucional.
Tanto la Constitución Nacional
como las provinciales establecen que los jueces y fiscales solo pueden ser
removidos por los mecanismos ya existentes (Juicio Político o Consejo de la
Magistratura). Por lo tanto, para crear una autoridad verdaderamente
independiente como esta, sería necesaria una reforma constitucional o, al
menos, una reforma profunda de las leyes orgánicas mediante una consulta
popular vinculante (plebiscito) que obligue a la política a ceder ese espacio
de control a la sociedad civil.
miércoles, 27 de mayo de 2026
ANÁLISIS DE UN CASO DE FALSA DENUNCIA DE ABUSO SEXUAL
Cuando una mujer sostiene el deseo de ser abordada en una
situación prohibida y el hombre no avanza (ya sea por respeto, timidez, falta
de lectura de las señales o por sus propios límites morales), el espacio de la
fantasía choca bruscamente con la realidad.
Dependiendo de la estructura psíquica de la mujer y de cómo
procese ese "no-acto", las reacciones pueden oscilar entre la
neurosis común y respuestas mucho más hostiles o destructivas:
La defensa por desprecio: Para proteger su propio ego del
dolor del rechazo, la mujer puede activar un mecanismo de defensa que invierte
el deseo en desdén. El hombre, que antes era visto como una figura prohibida y
tentadora, pasa a ser percibido como "cobarde", "débil",
"falto de virilidad" o "tonto".
El castigo al "objeto fallido": Al no haber
cumplido con el rol que ella le había asignado en su guion mental, puede
reaccionar con hostilidad manifiesta, frialdad cortante o comentarios
pasivo-agresivos para castigarlo por haber fallado en "adivinar" o
ejecutar el deseo.
La Reacción Histérica: La Proyección y la Acusación
En estructuras más histéricas, donde el deseo se sostiene
precisamente en que permanezca insatisfecho o prohibido, la falta de acción del
hombre puede generar un cortocircuito.
·Giro del guion: Si la situación era muy ambigua o hubo un
juego de seducción previo, el sentimiento de frustración y vergüenza por haber
querido algo "prohibido" puede ser tan intolerable que la mujer
proyecte la culpa en el hombre.
·Victimización: Puede convencerse a sí misma (o relatar a
otros) que el hombre la estaba incomodando, acosando o que él tuvo intenciones
oscuras, transformando su propia frustración por lo que no pasó en una
indignación moral por lo que pudo haber pasado. Es una forma de limpiar su
propia culpa ante lo prohibido, colocándola toda en el otro.
La reacción dependerá de qué tan maduro sea su aparato
psíquico. Si predomina el narcisismo, reaccionará con ira, desprecio o
revanchismo hacia el hombre que "falló".
Desde una perspectiva psicológica y forense, la dinámica de
la frustración afectiva o el rechazo narcisista es uno de los motores más
comunes detrás de las falsas acusaciones en contextos de intimidad o seducción.
Cuando la fantasía de transgresión choca contra la inacción
o el freno del hombre, el aparato psíquico de la mujer puede activar mecanismos
de defensa extremadamente regresivos para lidiar con el malestar. La
transformación de esa escena en una falsa acusación de abuso se produce
principalmente a través de tres vías psicológicas:
La Inversión por Culpa y Proyección
Desear una situación prohibida suele generar un conflicto
interno muy fuerte con el Superyó (la conciencia moral y las normas sociales).
Si el hombre no procede, la mujer se queda a solas con su
deseo transgresor y con la vergüenza de haber estado dispuesta a cruzar el
límite.
Para liberarse de esa culpa intolerable, la psique utiliza
la proyección: el deseo propio se le atribuye al otro. La narrativa interna
cambia drásticamente: "Yo no deseaba eso prohibido, fue él quien intentó
forzarme/abusar de mí". De este modo, la mujer se reinstala en un lugar de
pureza moral e inocencia ante sus propios ojos y ante los demás.
Venganza Narcisista y Reparación del Orgullo
El hecho de que el hombre no avance suele ser decodificado
como un rechazo directo a su poder de atracción. Para ciertas estructuras de
personalidad con rasgos narcisistas o limítrofes, el daño al orgullo es una
herida intolerable.
La falsa acusación funciona aquí como una herramienta de
poder y castigo. Si el hombre la hizo sentir "menos" al no actuar, la
denuncia busca destruirlo social, laboral o legalmente.
Es una forma de retomar el control de la situación: "Si
no te tuve de la manera que yo quería, te tendré bajo mi control a través de la
destrucción de tu reputación".
Reescribir la Historia (Mitomanía o Pseudología Fantástica)
En situaciones de mucha ambigüedad, alcohol de por medio o
un juego de seducción previo que quedó trunco, el recuerdo de la experiencia
puede distorsionarse con el paso de las horas o los días.
Impulsada por el despecho o la necesidad de justificar su
angustia ante terceros (una pareja, amigas o la familia), la persona empieza a
relatar la historia alterando los hechos.
Lo que inicialmente fue un "no pasó nada y me dio
rabia/vergüenza" se transforma gradualmente en su discurso en un
"intentó sobrepasarse". A fuerza de repetir la mentira para sostener
su postura social, el relato se rigidiza hasta convertirse en una denuncia
formal.
El peligro de la ambigüedad:
En la psicología jurídica se estudia que el mayor riesgo de
estas falsas acusaciones ocurre cuando la escena original tuvo un componente de
confidencialidad o secreto. Al no haber testigos, la víctima de la falsa
acusación (el hombre que decidió no proceder) queda atrapada en una encrucijada
donde su propia rectitud o respeto al límite es justamente lo que desencadenó
el ataque a su integridad.
La repetición de este tipo de experiencias puede actuar en la mujer como un catalizador de un proceso de redescubrimiento o un cambio en la conducta sexual.
Si una mujer vive repetidamente la frustración de que sus
dinámicas de seducción con hombres fallen, terminen en conflicto, en heridas
narcisistas o en acusaciones, el aparato psíquico puede reaccionar de las
siguientes maneras:
El Retiro del Deseo del Mundo Masculino (Defensa y Refugio)
Cuando una experiencia conflictiva se repite
sistemáticamente (lo que en psicoanálisis se llama compulsión a la repetición),
el sufrimiento o la frustración pueden volverse intolerables.
La mujer puede hacer un giro defensivo: Si el "objeto
hombre" es vivido repetidamente como una fuente de rechazo, peligro, culpa
o frustración, la psique puede optar por clausurar esa vía.
El lesbianismo como "refugio" u opción
política/afectiva: Algunas mujeres, tras consecutivas experiencias traumáticas
o frustrantes con varones, deciden consciente o inconscientemente volcar su
afectividad y su sexualidad hacia otras mujeres buscando un terreno que
perciben como más seguro, simétrico o libre de las dinámicas de poder y
frustración que vivían con los hombres.
Fluidez Sexual y Orientaciones Latentes
La sexología actual (apoyada en estudios como los de Lisa
Diamond sobre fluidez sexual) plantea que muchas mujeres tienen una capacidad
de fluctuación en su deseo a lo largo de la vida que es mayor que la de los
hombres.
Si esta mujer ya poseía una homosexualidad latente o una
veta bisexual que no había explorado, la crisis y el hartazgo frente a los
hombres pueden funcionar como el "detonante" que rompe la represión.
En este caso, la repetición del fracaso con los hombres no
crea el lesbianismo, sino que actúa como la gota que derrama el vaso,
empujándola a explorar un deseo que ya estaba ahí pero que el mandato social o
sus propias defensas mantenían oculto.
El Cambio de "Escenario" pero la Repetición del
Síntoma
Aquí reside el mayor riesgo desde el punto de vista clínico:
cambiar de género de la pareja no necesariamente cambia la estructura neurótica
del sujeto.
Si la mujer tiene una fijación psicológica con el deseo
prohibido, la frustración narcisista o la tendencia a sabotear los encuentros
(como vimos en los análisis anteriores), es muy probable que traslade esa misma
dinámica a sus relaciones con otras mujeres.
El inconsciente no se cura cambiando de objeto, sino
haciendo consciente el conflicto. Si el problema de fondo es la forma en que
ella procesa la frustración o la necesidad de transgresión, eventualmente se
encontrará en el plano lésbico con situaciones análogas: parejas que no
responden a su guion idealizado, frustraciones, celos y la misma sensación de
vacío.
Más que un cambio de orientación en el sentido biológico o
estructural, lo que se produce es una reconfiguración de la elección de pareja.
La mujer puede optar por el lesbianismo como una salida existencial, afectiva o
política frente al fracaso repetido con los hombres. Sin embargo, si la matriz
que genera el conflicto (la intolerancia al rechazo, la proyección, etc.) no se
elabora en un espacio terapéutico, el escenario cambia, pero la obra de teatro
psíquica tiende a ser la misma.
Para Lacan, la situación (una mujer que desea ser abordada
en una situación prohibida, el hombre que no avanza, la posterior reacción
hostil o la acusación, y el eventual viraje al lesbianismo) es una radiografía
perfecta de la estructura histérica y de su relación con el goce.
El análisis de esta secuencia se divide en cuatro conceptos
fundamentales de la clínica lacaniana:
·El Deseo Histérico: El Deseo como Insatisfecho
El axioma lacaniano central para comprender esto es:
"El deseo de la histérica es el deseo de mantener el deseo
insatisfecho".
La trampa del abordaje: Cuando esta mujer se coloca en una
situación prohibida esperando ser abordada, lo que verdaderamente busca no es
el acto sexual en sí (el encuentro carnal con el objeto), sino sostener el
enigma de su deseo.
El juego con el límite: Busca el borde de la transgresión
porque es allí donde el deseo brilla. Quiere ser deseada, quiere causar el
deseo del hombre, pero desde un lugar donde ella retenga el control de la
insatisfacción.
·El Hombre que "No Procede": El
Enfrentamiento con la Falta
¿Qué pasa cuando el hombre no avanza? Hay dos lecturas
lacanianas posibles del lado de la mujer, y ambas desencadenan una crisis:
El hombre no cae en la trampa: La histérica busca un hombre
que sea un "Amo", pero para poder castrarlo, para demostrar que él
también flaquea. Si el hombre se frena y no procede, no le da a ella el terreno
para jugar su partida. Al no avanzar, el hombre no se muestra tomado por el
deseo hacia ella.
La caída del Objeto Causa de Deseo: Para ella, el hombre
deja de encarnar ese "Otro con mayúscula" que validaba su ser. Al no
proceder, el hombre le devuelve la mirada de su propia falta, lo que genera una
angustia intolerable. El "no-acto" del hombre la arroja al vacío
subjetivo.
·La Falsa Acusación: Del Acting Out al Pasaje al Acto
Lacan distingue la agresión común de las respuestas
estructurales ante la angustia. La falsa acusación de abuso tras este escenario
puede entenderse bajo dos conceptos:
El Acting Out (La puesta en escena): La acusación es un
montaje, un discurso dirigido al Otro (la sociedad, la ley, la justicia) para
tapar su propia falta y su propia culpa por haber deseado la transgresión. Es
un intento de reescribir la escena: "Yo no soy el objeto degradado que él
rechazó; soy la víctima de su exceso". De este modo, reestablece su valor
en el plano de lo simbólico.
El odio al "Padre" fallido: Al no actuar, el
hombre "falló" en la función de sostener el juego del deseo. La
acusación busca castigar al portador de la función fálica que se mostró
impotente o indiferente ante su llamado.
·El Giro al Lesbianismo: La Pregunta por "La
Mujer"
Lacan sostenía que la histérica no se pregunta por el
hombre, sino que se pregunta qué es ser una mujer. Para intentar resolver este
enigma, la histérica utiliza al hombre para mirar a otra mujer (la otra mujer
que ella supone que sí sabe lo que es el goce femenino).
Cuando esta experiencia de desencuentro con los hombres se
repite y la mujer opta por el lesbianismo, el psicoanálisis lacaniano no ve un
cambio de "preferencia biológica", sino una mudanza de estrategia
subjetiva:
La homosexualidad femenina en Lacan: Lacan analizó esto en
textos como El caso de la joven homosexual de
Freud. El paso al lesbianismo puede ser una renuncia decepcionada al hombre
como intermediario. La mujer deja de buscar la respuesta a través del falocentrismo masculino y decide buscar el objeto de
amor directamente en otra mujer.
El amor al objeto "puro": Al elegir a otra mujer,
el sujeto busca una relación que no esté mediada por la "torpeza" del
deseo masculino o las trampas de la castración que sufrió con el hombre que no
procedió. Intenta un lazo donde el goce no pase por la ley del hombre.
La repetición estructural: Sin embargo, desde la perspectiva
lacaniana, si el posicionamiento subjetivo no cambia en un análisis, el
conflicto se traslada. La pregunta sobre la falta y la insatisfacción
reaparecerá en los vínculos lésbicos, porque el equívoco y la imposibilidad de
la relación sexual (en términos de complementariedad total) son estructurales a
todo ser hablante, independientemente de la elección de objeto.
Desde Lacan, este circuito muestra a un sujeto atrapado en
el lenguaje y el goce. El hombre que no avanza comete el "pecado" de
no responder al juego neurótico de la insatisfacción. Ante la angustia de ser
confrontada con su propia falta, la mujer responde desde lo Simbólico con el
relato/denuncia para salvar su posición, y si el sistema fracasa repetidamente,
muda su teatro amoroso hacia el plano homosexual para intentar responder a la
pregunta que la constituye: ¿Qué quiere una mujer?
domingo, 24 de mayo de 2026
Quiénes son los responsables de la decadencia del imperio americano
Detrás de las corporaciones y los fondos de inversión siempre hay personas con nombres y apellidos que acumulan el poder económico y político de ciertas decisiones. Cuando se rasga la superficie de los grandes fondos como BlackRock o Vanguard, aparecen los directores ejecutivos de las corporaciones beneficiadas por los subsidios y contratos de defensa, los principales gestores de fondos de Wall Street y los políticos en Washington que aprueban las leyes mientras manejan acciones de esas mismas industrias. Aquí están los nombres y apellidos de los verdaderos ganadores de esta política de bloqueo:
Los CEOS de las corporaciones subsidiadas (los reyes del dinero estatal) son los ejecutivos que reciben directamente los miles de millones de dólares en subsidios gubernamentales (como la Ley CHIPS) para levantar la industria local, independientemente de si sus empresas son eficientes o no frente a China:
Pat Gelsinger (CEO de Intel): Es el mayor beneficiario individual de la política de subsidios tecnológicos en EE. UU. Ha asegurado miles de millones de dólares en dinero público para la construcción de megafábricas de semiconductores en Ohio y Arizona bajo la premisa de la "seguridad nacional".
Kathy Warden (CEO de Northrop Grumman) y Christopher Calio (CEO de RTX / Raytheon): Son las cabezas de los gigantes de defensa. Sus ingresos personales, bonos y el valor de sus acciones están directamente ligados al aumento del gasto militar para contrarrestar la "amenaza china". Cada vez que el Pentágono exige nuevos sistemas de defensa con inteligencia artificial o misiles, sus corporaciones se llevan los contratos principales.
Los arquitectos políticos (y sus carteras de inversión): En Estados Unidos, las leyes permiten que los congresistas compren y vendan acciones de empresas privadas, lo que genera un conflicto de intereses evidente. Ellos diseñan las restricciones a China y, al mismo tiempo, sus familias se benefician en la bolsa:
Tommy Tuberville (Senador por Alabama): Es uno de los políticos más activos de Washington en la compra y venta de acciones individuales. Ha estado constantemente bajo la lupa por operar con acciones de empresas de infraestructura y contratistas de defensa (como Northrop Grumman y firmas de semiconductores) mientras integra comités clave del Senado que definen el presupuesto militar.
Josh Gottheimer (Representante por Nueva Jersey): Es otro de los legisladores con un volumen brutal de transacciones financieras. Su historial revela movimientos constantes en empresas tecnológicas (incluyendo compras en rivales de NVIDIA como AMD e Intel) justo en los períodos en que el Congreso debate regulaciones, bloqueos comerciales y subsidios federales.
Los dueños del capital en Wall Street: Detrás de Intel, Lockheed Martin, Raytheon y Northrop Grumman no hay un dueño único, sino fondos de inversión. Pero esos fondos responden a personas específicas que dictan la política financiera del mundo:
Larry Fink (CEO y fundador de BlackRock): BlackRock es el principal accionista institucional en prácticamente todas las empresas de la lista de ganadores. Fink es el hombre que maneja más de 10 billones de dólares en activos. Cuando Washington bloquea el mercado global y subsidia sectores locales, el capital de BlackRock se reacomoda hacia la defensa y el reshoring norteamericano, aumentando su control sobre la economía estadounidense.
Mortimer J. Buckley (quien lideró el rumbo de Vanguard hasta hace poco): Junto a la actual cúpula directiva de Vanguard, representa el otro gran bloque de propiedad. Vanguard posee alrededor del 7% al 9% de casi todos los contratistas militares y tecnológicos de EE. UU. Estas personas influyen directamente en los consejos de administración de las empresas para que sigan presionando por políticas que aseguren el flujo de dinero estatal.
El entramado corporativo es una cortina de humo. Al final del día, los beneficiarios reales son un grupo selecto de ejecutivos como Gelsinger o Warden, que justifican sus bonos con dinero del Estado; políticos como Tuberville o Gottheimer, que aprovechan la información privilegiada de sus cargos; y financieros como Larry Fink, que ganan dinero tanto si el mercado es libre como si está hiperregulado. Mientras el futuro tecnológico a largo plazo se pone en riesgo, ellos firman los balances con ganancias históricas hoy.
El hecho de que los principales medios de comunicación en Estados Unidos no pongan el grito en el cielo ni expongan con agresividad este entramado no es un misterio; responde a dinámicas estructurales de cómo funciona el poder y el negocio de la información. El periodismo tradicional no muerde la mano de quien le da de comer. Cuando se analiza quiénes son los dueños de los medios, de dónde viene su publicidad y quiénes financian a sus expertos, se entiende por qué la narrativa del bloqueo y la "amenaza china" nunca se cuestiona a fondo.
El panorama de medios en EE. UU. ha sufrido una consolidación masiva. Ya no existen cientos de periódicos o canales independientes; hoy, el consumo de información está controlado casi en su totalidad por un puñado de gigantes corporativos (como Comcast, Walt Disney, Warner Bros. Discovery o Paramount Skydance). Estos gigantes mediáticos pertenecen a los mismos fondos de inversión tradicionales de Wall Street que mencionamos antes (como BlackRock y Vanguard). Si un periodista de una cadena importante decide hacer una investigación profunda sobre cómo la Ley CHIPS o el presupuesto del Pentágono están enriqueciendo ilícitamente a los ejecutivos de la defensa o de los semiconductores, está atacando directamente el portafolio de inversiones de los dueños de su propio canal.
El truco de los "expertos" y los think tanks financiados: Invitan a un "experto" de un centro de pensamiento (think tank) de Washington (como el Center for Strategic and International Studies o el Atlantic Council). Lo que el espectador común no sabe es que estos influyentes centros de pensamiento reciben millones de dólares anuales en donaciones directas de contratistas del Pentágono como Northrop Grumman o Lockheed Martin. El experto que sale en televisión exigiendo posturas más duras contra China no está dando una opinión neutral; está validando una narrativa que asegura el flujo de dinero para sus propios patrocinadores, y el medio rara vez expone ese conflicto de intereses.
En la cultura política de Estados Unidos, cuestionar la estrategia de seguridad nacional del gobierno en un tema tan sensible como China se penaliza comercialmente. Si un medio importante adopta una postura crítica y dice: "Nuestras sanciones están obligando a China a superarnos y la política de Washington es un fracaso cobarde", la oposición y los grupos de presión lo etiquetarán inmediatamente de "antiestadounidense" o "propagandista de Pekín". Ninguna cadena de televisión o periódico quiere perder anunciantes ni suscripciones por ser percibida como "blanda" en la defensa de los intereses nacionales. Es mucho más rentable y seguro alinearse con el relato del pánico geopolítico.
Existen medios de investigación independientes, periodistas financieros especializados y organizaciones críticas (como el Quincy Institute for Responsible Statecraft) que publican constantemente bases de datos y reportes destapando el dinero sucio y los conflictos de interés de los congresistas y los contratistas militares. El problema es que esas investigaciones se quedan en nichos de internet y medios alternativos. Nunca llegan al horario estelar de la televisión ni a las portadas de los diarios más leídos, porque el sistema está diseñado para que el ruido de la maquinaria de los subsidios y la narrativa oficial ahogue cualquier intento de autocrítica real.
jueves, 26 de marzo de 2026
CIRCO JUDICIAL EN BRASIL
El desapego a la ley, el autoritarismo y el bajo nivel de los jueces no es un fenómeno que afecta únicamente a Argentina; ha quedado en evidencia que esto también sucede en Brasil. El caso de la turista argentina detenida bajo la acusación de haber tenido expresiones racistas en un episodio que se presenta bastante dudoso permite analizar la conducta del juez interviniente.
Supuestamente ese cargo exige para su desempeño que este funcionario tome una decisión ante un caso fundándose en las pruebas obrantes en el expediente y en la aplicación de la ley y de los principios generales del derecho. En otras palabras, debe tener en cuenta las alegaciones de la acusación en la misma medida de las que la imputada, y debe aplicar tanto las normas que fundamentan la acusación como las que favorecen a la defensa. En el caso de autos se trata de una injuria provocada por tres agresores, y esta circunstancia según la ley debe disminuir y en algunos casos impedir la condena, y amerita una investigación sobre actitudes de los denunciantes que también pueden ser delito. Pero el juez de autos, en vez de apegarse a la ley y fallar conforme a derecho exige una disculpa de la imputada; no lo hace públicamente porque quedaría en evidencia ya que el pedido de disculpas no está fundado en ninguna norma y por lo tanto no es legalmente exigible. En consecuencia el funcionario deja trascender que atenuaría la pena ante una actitud genuflexa de la imputada.
Hasta aquí tenemos un juez que se excede en sus funciones para demostrar su poder, lo que ya es cuestionable. Pero lo más grave es que todos se ven obligados a entrar en su juego. La abogada, en lugar de ejercer su función que es la defensa técnica de la acusada le sugiere que acepte la condición injustificada que fija el juez. Ningún medio de comunicación argentino cuestiona la inusual propuesta y la mayoría la apoya. Un expresidente argentino, profesor de derecho penal, se comunica con un funcionario influyente de Brasil y este le manifiesta claramente la condición que impone el juez y promete la atenuación de la sentencia si la acusada la cumple. Esta actitud del gobierno brasilero no está motivada por la conmiseración o por la amistad entre dos funcionarios: una condena que según el punto de vista de los argentinos fuera demasiado severa para ese tipo de delito afectaría al turismo que en la actualidad deja una importante cantidad de divisas en el país limítrofe. La cuestión se resuelve en una forma que todos ganan: el juez demuestra autoridad, la tarea de la abogada se facilita, la gestión oficiosa beneficia la imagen de los funcionarios de ambos países, el turismo no se resiente y la acusada recibe una pena atenuada que le permite regresar a su país.
La objeción que se puede hacer está relacionada con el tema de la justicia; esta ha sido definida como un "ideal irracional" debido a que, a nivel individual cada ciudadano tiene su propia opinión sobre lo que es justo y lo que no -que no necesariamente deriva de una reflexión correctamente razonada- y que a nivel colectivo surge de un consenso en el que la ciudadanía se expresa sobre lo que considera injusto a través de la ley. Cuando un juez se aparta de ella, su sentencia no es justa, independientemente de su opinión personal y de las cuestiones extrajurídicas que puedan influir en el fallo.
La generalización de este proceder de los jueces y la tolerancia de la sociedad ante este fenómeno son la causa de la inseguridad jurídica que afecta a todos los estamentos: basta recordar que un ciudadano declarado culpable por los estratos más altos de la justicia brasileña hoy en día es el presidente del país.
lunes, 2 de febrero de 2026
Caso HKN
Paciente mujer que refiere conductas sexuales y de pareja cíclicas y reiteradas. Relata que inició su actividad sexual en una etapa muy temprana de la preadolescencia. Esta se caracterizó por su promiscuidad, teniendo múltiples relaciones sexuales con diversos sujetos de variadas edades. Durante su adolescencia las parejas relativamente estables que formó fueron todas conflictivas y de poca duración, caracterizándose por provocar enojos a sus ocasionales compañeros y agredirlos en algunas ocasiones. A lo largo de su vida experimentó todo tipo de relaciones sexuales (lesbianismo, tríos sexuales, relaciones incestuosas y otras que no relata). A pesar de que no recuerda ningún caso puntual, supone que ha sido víctima de abuso sexual durante su infancia. Con sus parejas estables siempre ha sido infiel al punto de poner en duda la paternidad de sus hijos. Sus elecciones de pareja se centraron en sujetos dispuestos a tolerar o padecer sus infidelidades. En sus relaciones estables significativas adquiría un compromiso relativamente serio y manifiesta haber estado enamorada de estos sujetos. En todas ellas en un momento determinado buscaba otros compañeros a fin de mantener relaciones sexuales. Aparentemente estos episodios intensificaban sus sentimientos por su pareja oficial a la vez que potenciaban su excitación sexual. También refiere haber experimentado el sentimiento de que comete sus infidelidades "en beneficio" de las parejas a las que engaña, llegando en algún caso a expresarlo con la frase "lo hago por vos" como si fuera un sacrificio que sin embargo le produce una intensa excitación sexual: esto configura un goce desde el punto de vista lacaniano. Desde la psicología clásica se podría presumir que esta conducta que sería calificada de perversa tiene su origen en ciertas modalidades particulares de la relación entre sus padres y se debe a una identificación inconsciente con la figura de su madre. Actualmente ha sistematizado este método que aparentemente la satisface y le permite mantener un cierto tipo de equilibrio interno, y parece asumir el costo que representan las complicaciones que todo esto le genera al tener que soportar las recriminaciones y enojos de su pareja oficial a causa del goce que éstos le generan.
lunes, 19 de enero de 2026
Lavado de dinero de origen ilícito en el sector inmobiliario
El proceso de integración de dinero proveniente del lavado
de activos en el sector inmobiliario es una de las etapas más críticas y
complejas del blanqueo de capitales. Los delincuentes utilizan bienes raíces
porque son activos tangibles, de alto valor y suelen tener una valorización
estable, lo que permite "limpiar" grandes sumas de dinero de una sola
vez.
Este proceso generalmente se divide en tres etapas
fundamentales: colocación, estratificación e integración.
1. Colocación (Placement)
Es el paso inicial donde el "dinero sucio" entra
por primera vez en el sistema legal. En el sector inmobiliario, esto puede
ocurrir de varias formas:
Pagos en efectivo: Se utiliza dinero en metálico para pagar
depósitos, adelantos o reformas estructurales.
Fraccionamiento (Smurfing): Realizar múltiples depósitos
bancarios pequeños para no levantar sospechas en las entidades financieras
antes de emitir un cheque para la compra.
2. Estratificación o Enmascaramiento (Layering)
Esta es la fase más compleja. El objetivo es crear una red
de transacciones para ocultar el origen ilícito y distanciar el dinero de su
fuente original.
Empresas fachada: Se utilizan sociedades pantalla (cascarón)
o fideicomisos, a menudo registrados en paraísos fiscales, para realizar la
compra.
Préstamos "Back-to-Back": El lavador deposita
dinero ilícito en un banco extranjero y luego solicita un préstamo legal usando
ese dinero como garantía para comprar la propiedad.
Manipulación de precios: Se declara un precio de venta
inferior al real en las escrituras, pagando la diferencia "bajo la
mesa" con dinero negro. Al vender la propiedad más adelante por su valor
real, el excedente aparece como una ganancia de capital legítima.
3. Integración
Es la fase final donde el dinero, ahora invertido en una
propiedad, aparece como legítimo y puede ser utilizado sin riesgo.
La fase de integración es la etapa final y más sofisticada
del proceso de lavado de activos. En este punto, el dinero —que ya ha sido
"estratificado" a través de múltiples transacciones para ocultar su
origen ilícito— se reintroduce en la economía legal bajo una apariencia de
total legitimidad.
Cuando se utilizan bienes inmuebles, la integración busca
que el criminal pueda disfrutar de la riqueza o utilizarla para financiar
actividades legales sin levantar sospechas de las autoridades.
1. La Venta del Activo "Limpio"
La forma más común de integración es la enajenación de la
propiedad.
El lavador vende el inmueble que previamente compró con
fondos de origen dudoso (o mediante empresas fachada).
Al recibir el pago del comprador (que puede ser un tercero
de buena fe), el dinero entra en la cuenta bancaria del lavador como el
producto de una transacción comercial legítima.
Ese capital ahora cuenta con un comprobante legal (escritura
de venta) que justifica su origen ante cualquier entidad financiera.
2. Generación de Rentas Legales (Alquileres)
El inmueble se pone en el mercado de arrendamiento. Los
ingresos mensuales por concepto de alquiler se depositan en el sistema
financiero.
Estos flujos de caja se reportan como ingresos por rentas,
permitiendo que el dinero sucio "se mezcle" con la rentabilidad real
del mercado inmobiliario.
A menudo, se utilizan inquilinos ficticios o se inflan los
precios de renta para bancarizar mayores sumas de dinero.
3. Préstamos de Garantía Hipotecaria (Back-to-Back)
Esta es una técnica avanzada donde el lavador utiliza el
inmueble (ya integrado o en proceso) como colateral para solicitar un crédito
bancario.
El banco otorga un préstamo real garantizado por la
propiedad.



