miércoles, 21 de octubre de 2026

LOS JUDÍOS EN LA ECONOMÍA DE ESTADOS UNIDOS

 





En los Estados Unidos, numerosos empresarios, inversores y ejecutivos de origen o fe judía ocupan o han ocupado posiciones de máximo liderazgo en empresas globales, fondos de inversión, firmas de capital privado y del sector tecnológico.

 

A continuación, se destacan algunas de las figuras más relevantes ordenadas por sector:

 

1. Gestión de Activos, Fondos de Inversión y Capital Privado

Larry Fink (BlackRock): Cofundador, presidente y director ejecutivo de BlackRock, la mayor gestora de activos del mundo, que maneja billones de dólares en capitales globales.

 

Steve Schwarzman (Blackstone): Cofundador y CEO del grupo Blackstone, la firma de capital privado (private equity) e inversiones alternativas más grande del mundo.

 

Stephen Lansdowne y Marc Rowan (Apollo Global Management): Marc Rowan es el actual CEO y cofundador de Apollo Global Management, una de las firmas de inversión alternativa más influyentes del sector crediticio y de capital privado.

 

Steve Cohen (Point72 Asset Management): Uno de los gestores de fondos de cobertura (hedge funds) más prominentes de Wall Street y propietario del equipo de béisbol New York Mets.

 

David Bonderman (TPG Capital): Cofundador de TPG Capital, una de las firmas globales de capital privado más grandes en compra de empresas e infraestructura.

 

Bill Ackman (Pershing Square Capital Management): Inversor activista y fundador del fondo de cobertura Pershing Square.

 

2. Banca de Inversión y Finanzas Tradicionales

David Solomon (Goldman Sachs): Presidente y CEO de Goldman Sachs, uno de los bancos de inversión más influyentes del mundo. (Tradicionalmente, varios líderes de Goldman Sachs como Lloyd Blankfein o Marcus Goldman han pertenecido a la comunidad judía).

 

Michael Bloomberg (Bloomberg L.P.): Cofundador y propietario mayoritario de Bloomberg L.P., la empresa líder global en servicios de información financiera, datos bancarios y medios de comunicación.

 

3. Sector Tecnológico

Mark Zuckerberg (Meta Platforms): Cofundador, presidente y controlador con mayoría de votos en Meta (Facebook, Instagram, WhatsApp).

 

Larry Page y Sergey Brin (Alphabet / Google): Cofundadores de Google. Sergey Brin nació en el seno de una familia judía en la Unión Soviética y Larry Page es de madre judía; ambos retienen la mayoría del poder de voto en Alphabet Inc.

 

Marc Benioff (Salesforce): Cofundador, presidente y CEO de Salesforce, gigante del software empresarial en la nube.

 

Michael Dell (Dell Technologies): Fundador y CEO de Dell Technologies, uno de los mayores fabricantes de computadoras y servidores del mundo.

 

Andy Jassy (Amazon): Sucedió a Jeff Bezos en 2021 como CEO de Amazon; proviene de una familia judía de Nueva York.

 

4. Gran Consumo, Entretenimiento y Comercio

Bob Iger (The Walt Disney Company): Director ejecutivo de The Walt Disney Company.

 

Howard Schultz (Starbucks): Empresario que transformó a Starbucks en un gigante global del café y dirigió la compañía como CEO durante varias etapas.

 

5. Sector Público y Liderazgo Económico


Kevin Warsh (Reserva Federal): El presidente de la Reserva Federal (Chair of the Federal Reserve) asumió el cargo en mayo de 2026 en sucesión de Jerome Powell. Kevin Warsh es judío, nació y se crió en una familia de fe judía en Nueva York y está casado con Jane Lauder (ejecutiva de Estée Lauder y nieta de la empresaria homónima), con quien celebró su boda en una ceremonia religiosa judía en el año 2002.





domingo, 18 de octubre de 2026

Dinámica del abuso narcisista.

 


Identificar a una pareja narcisista y manipuladora puede ser muy difícil al principio, ya que suelen empezar con una etapa de encanto desmedido (love bombing). Sin embargo, con el tiempo, la máscara cae y aparecen patrones de comportamiento muy claros que erosionan la autoestima y la estabilidad emocional de la otra persona.

 

A continuación, se detallan las principales señales, pistas y actos que revelan este tipo de manipulación:

 

1. El ciclo de idealización y devaluación

El bombardeo de amor inicial (Love Bombing): Al principio, la relación avanza a una velocidad inusual. Te colma de halagos, atención, regalos y promesas de futuro grandiosas, haciéndote sentir que "es el amor de tu vida" o tu alma gemela.

 

La devaluación repentina: Sin motivo aparente, esa intensidad amorosa se apaga. Comienza a criticarte, a retirarte el afecto o a mostrarse distante y frío, dejándote descolocada y esforzándote por recuperar al "hombre maravilloso" que conociste al principio.

 

2. Manipulación psicológica y emocional

Luz de gas (Gaslighting): Es una de las tácticas más sutiles y dañinas. Niega rotundamente cosas que dijo o hizo, tergiversa la realidad o te hace dudar de tu propia memoria, juicio o cordura. Frases como "Estás exagerando", "Eso nunca pasó" o "Te lo estás inventando"​ son muy comunes.

 

Inversión de culpes (Victimización): En cualquier discusión, sin importar cuán evidente sea su error, termina dándole la vuelta a la situación para que tú seas la culpable. Al final, eres tú quien termina pidiéndole perdón por haberle reclamado algo legítimo.

 

Doble rasero (Doble moral): Lo que él hace está justificado, pero si tú haces exactamente lo mismo, se convierte en una ofensa imperdonable. Las reglas cambian dependiendo de quién las aplique.

 

3. Aislamiento y control

Aislamiento gradual de tu entorno: Sutilmente o de forma directa, comienza a incomodarse con tus amistades, tu familia o tus pasatiempos. Te hace comentarios despectivos sobre la gente que te quiere ("Tus amigas te envidian", "A tu familia no le importas") para que cada vez dependas más y más exclusivamente de él.

 

Invasión de la privacidad y celos patológicos: Revisa tus redes sociales, tu teléfono o cuestiona cada movimiento tuyo bajo la excusa de que "te ama y te cuida", cuando en realidad busca controlarte.

 

 En las etapas iniciales, la dependencia se introduce como un privilegio o un gesto de devoción.

El "ofrecimiento de protección": Palabras como "no hace falta que trabajes tanto", "yo me hago cargo de todo para que descanses" o "dedicate a lo que realmente te gusta/a la casa". El manipulador convence a la mujer de renunciar a su empleo o reducir sus horas, vendiéndolo como un acto de amor o estatus.

Proyectos compartidos desequilibrados: Se incentiva a la mujer a abandonar su profesión o emprendimiento para sumarse a un proyecto o negocio del manipulador.

 

Sabotaje directo e indirecto del desarrollo laboral:

Si la mujer intenta mantener o retomar su autonomía económica, el manipulador activa tácticas dedesestabilización para obstaculizar su rendimiento o búsqueda de empleo.

Sabotaje de la rutina de trabajo: Generar discusiones graves la noche anterior a una entrevista importante, una presentación o un examen profesional. La mujer llega agotada, desestabilizada emocionalmente o impuntual.

Carga desigual de tareas y cuidados: Monopolizar el tiempo de la mujer exigiendo una atención desproporcionada al hogar, haciéndola sentir culpable si destina tiempo a su desarrollo profesional.

Desvalorización del ingreso de la víctima: Minimizar la actividad de la mujer ("lo que ganás son dos pesos", "gastás más en viaje que lo que aportás"), mermando su autoconfianza para aspirar a mejores puestos o cobrar de forma justa.

Infantilización y escrutinio: Se somete a la mujer a interrogatorios o cuestionamientos por consumos mínimos, haciéndola sentir irresponsable o incompetente para manejar finanzas, lo que refuerza su inseguridad.


4. Falta de empatía y comunicación tóxica

Incapacidad para conectar con tus emociones: Si estás triste, enferma o pasando un mal momento, minimiza tu dolor, se muestra indiferente o se enoja porque "le estás arruinando el día" o reclamando atención que, según él, no merece la pena.

 

Tratamiento de silencio: Utiliza la ley del hielo como castigo. Deja de hablarte, te ignora por completo o se desentiende de ti durante horas o días para castigarte o forzarte a ceder, generándote ansiedad e incertidumbre.

 

Conversaciones circulares: Intentar llegar a un acuerdo con él es imposible. Las discusiones se vuelven bucles interminables donde se desvía el tema principal, se sacan cosas del pasado y nunca se llega a una solución.

 

5. El impacto en ti

Vives en un estado constante de hipervigilancia, midiendo cada palabra, gesto o acción que haces para evitar molestarlo o desatar una discusión.

 

Pérdida de identidad y autoestima: Sientes que ya no eres la misma persona alegre, segura o independiente que eras antes de conocerlo. Dudas de tus capacidades, te sientes agotada emocionalmente y dependes de su aprobación para sentirte valiosa.

 

Salir de una relación con un manipulador narcisista o frenar el daño que este provoca requiere de una estrategia consciente, firme y, sobre todo, basada en la autoprotección. Un manipulador busca el control y la erosión de los límites de la otra persona, por lo que la recuperación y defensa exigen blindar tanto la vida personal como la profesional.

 

Aquí tienes una serie de sugerencias prácticas y efectivas organizadas por áreas:

 

1. En el plano personal y psicológico

Validar la propia realidad:

El manipulador suele distorsionar los hechos mediante el gaslighting. Para contrarrestarlo, es de gran ayuda llevar un diario privado donde se anoten los hechos objetivos, fechas y frases textuales de las discusiones o situaciones extrañas. Leerlo de vez en cuando ayuda a recordar que la percepción de la víctima no está equivocada.

 

Establecer el contacto cero:

Si es posible (especialmente si ya se ha roto la relación), bloquear de llamadas, redes sociales y evitar cualquier vía de comunicación. No hay que caer en la trampa de "ser amigos" o darle explicaciones.

La idea es volverse lo más aburrida, neutral y desinteresada posible. Respuestas cortas, sin emoción, sin compartir detalles íntimos de la vida personal y mostrando indiferencia ante sus provocaciones. Al no recibir drama ni combustible emocional, el narcisista suele perder interés.

Los manipuladores suelen usar a terceras personas (amigos en común, familiares) para obtener información o hacer llegar mensajes de culpa. Es importante poner límites claros con este entorno: "No quiero hablar de este tema ni saber nada de esta persona".

 

2. En el plano profesional (Blindar la carrera y la reputación)

Los narcisistas suelen intentar sabotear el éxito laboral o la independencia económica de su pareja porque la dependencia les otorga poder.

 

Documentar todo por escrito:

En el ámbito laboral o en acuerdos compartidos, procura que todo quede registrado por correo electrónico, mensajes de texto o actas. Si hay llamadas telefónicas importantes, haz un resumen posterior por escrito y envíaselo para confirmar lo conversado ("Para dejar constancia de lo que acordamos...").

 

Establecer límites estrictos de tiempo y espacio:

No permitir que intente controlar horarios de trabajo, visitas a la oficina o llamadas profesionales. Si comparte entorno laboral, evita cruzar espacios a solas y mantén siempre una postura sumamente formal y profesional, asumiendo que cualquier cosa que digas puede ser utilizada en tu contra.

 

Independencia financiera absoluta:

Una de las herramientas de control más comunes es la asfixia económica. Es vital abrir cuentas bancarias propias a las que él no tenga acceso, tener control de los ingresos personales y guardar un fondo de emergencia de manera discreta.

 

3. El blindaje relacional y de límites

Aprender a decir "No" sin justificar:

Una trampa común es dar explicaciones largas que el manipulador usará para debatir, torcer y hacerte sentir culpable. Un "No, no me parece" o "No voy a hacer eso" firme y sin argumentos extensos es un límite infranqueable.

 

Reconstruir la red de apoyo:

Volver a conectar de manera paulatina con amigos, familiares o personas de confianza de quienes el manipulador te había alejado. Compartir lo que se vive con personas empáticas rompe el aislamiento y devuelve la perspectiva de la realidad.

 

4. Apoyo profesional especializado

El daño emocional de este tipo de vínculos (ansiedad crónica, pérdida de identidad, estrés postraumático) suele ser profundo.

 

Buscar terapia con enfoque en abuso narcisista: Es fundamental contar con un psicólogo o terapeuta que entienda específicamente estas dinámicas de manipulación y triangulación, ya que la terapia de pareja tradicional a veces resulta contraproducente (el narcisista suele manipular también al terapeuta).

 

Una reflexión final:

Protegerse de un manipulador no es una tarea de "ganar una discusión", porque con ellos no se puede debatir de forma lógica. La verdadera victoria consiste en retirar la atención, la energía y el acceso a tu vida.

miércoles, 14 de octubre de 2026

PSICOLOGÍA DEL BURÓCRATA: EL IMBÉCIL TIMORATO.

 

Cualquiera que conozca medianamente a los argentinos sabe que no se caracterizan por su amor al trabajo. En ese contexto, cuando un tipo consigue un empleo público, festeja más que el ganador del Nóbel de Física, pues considera que a partir de ese hecho trascendente tiene la vida solucionada. En el empleo público no se le exige demasiado a nadie, a menos que sea para aprovecharse de él endilgándole tareas que no le corresponden. El sueldo inicial es bajo, pero los ascensos dependen en general del mero transcurso del tiempo mucho más que de la capacidad, y si se tiene algún conocido influyente llegan muy rápido. Y el principal atractivo del empleo público es la estabilidad laboral: pasados los seis meses que exige la ley, resulta virtualmente imposible despedir al elegido por los dioses: éste puede haraganear, violar las normas que regulan su trabajo, desobedecer el jefe, protagonizar escándalos sexuales y cometer actos de corrupción e inclusive algunos delitos sin que se lo sancione con la exoneración. Esto no quiere decir que todos los empleados públicos se aprovechen de las interesantes franquicias mencionadas: quien ha sido educado (por ejemplo) dentro de una mentalidad europea, hace su trabajo a conciencia porque debe ser así, y no por la amenaza de recibir una sanción. Pero la mayoría hace valer la idiosincrasia nacional, y contra las mayorías nada se puede: ellas mandan. El tipo de argentino más beneficiado por la designación en un empleo público es el imbécil. Los problemas y contrariedades que esa condición le podría causar en otro tipo de trabajo y que casi con seguridad lo llevarían a terminar sus días como taxista o colectivero no los tendrá nunca en un empleo público. El imbécil que pasa a ser empleado público recibe una enorme compensación de Dios por haber sido dotado de poco seso: aunque se hubiera sacado el Loto no se encontraría en una situación económica más segura. Se podría suponer que el sujeto que a pesar de tal característica alcanza un destino tan afortunado debería sentirse tranquilo por el resto de su vida, pero la mayoría de las veces esto no sucede porque, salvo casos muy extremos, el imbécil es consciente de su condición, ya sea porque posee la suficiente lucidez para darse cuenta o porque le han informado en forma reiterada de su problema. Entonces el tipo, contra toda lógica, comienza a dudar de su buena fortuna: ya sea por la culpa inconsciente que le causa el hecho de saber que ocupa un puesto que no merece o por el recuerdo de malas experiencias anteriores, empieza a acumular temor. Tiene miedo de ser despedido, de ser postergado en un ascenso, de ser trasladado, de ser degradado, de ser fusilado sin juicio previo o de sufrir cualquier otra desgracia tan improbable como ésta última, y entonces siente que debe hacer algo para evitarlo. Cuando esto sucede, el que ocupa un puesto de empleado raso comenzará a exhibir una conducta obsecuente, tratará de demostrar que es imprescindible o ensayará cualquier otra estrategia por el estilo. En cambio, quien ocupa un cargo que le otorga cierta autoridad sentirá una necesidad casi compulsiva de ejercerla para demostrar que él “hace su trabajo”, que “está ahí para algo”, y esta obsesión será causa de diversos perjuicios para la comunidad: como el tipo es imbécil, emitirá decretos, reglamentos, instrucciones o simples órdenes que violarán sin piedad las reglas del más elemental sentido común. Teniendo en cuenta que sus superiores también son empleados públicos y argentinos, no se tomarán el trabajo de controlar al subordinado imbécil, y este tendrá vía libre para cometer las más insólitas tropelías que redundarán en un mar de dificultades que padecerán los administrados. Un ejemplo servirá para ilustrar el punto: un afiliado de IOMA se enferma y su médico ordena alguna práctica que la obra social debe cubrir. Conociendo la burocracia imperante en dicha institución, el tipo se presenta a solicitar un turno provisto de toda la documentación que imagina que le pueden solicitar: carnet de la obra social, DNI, etc., y a pesar de ello, fracasa en su intento, pues la empleada le dice que debe presentar su recibo de sueldo. El afiliado le explica que los empleados provinciales cobran por cajero automático y no se les entrega un recibo de sueldo como a los demás trabajadores. La empleada justifica el requisito diciendo que IOMA debe comprobar si al afiliado se le han hecho los descuentos del último mes. El paciente, ya impaciente, le explica que eso no es posible, pues solo podría bajar online una copia del recibo de sueldo de la página web de la Suprema Corte e imprimirla, pero lo que presentará en tal caso será un simple papel sin valor legal que no tiene ninguna característica mediante la que se pueda comprobar su autenticidad, y por ello no servirá al efecto requerido: si la intención fuera estafar a la obra social, a cualquiera le bastaría con tener instalado un editor de imágenes y reemplazar el mes en el archivo a imprimir. La empleada se ve un poco desorientada, pero insiste en que las órdenes de IOMA son esas y deben cumplirse. El afiliado enfermo ha perdido el día. Si el enfermo perjudicado intenta explicarse tal falta de sentido común, podrá suponer que algún funcionario megalómano desahoga sus ansias de poder imponiendo requisitos absurdos o que las autoridades de la obra social buscan postergar la atención de sus afiliados mediante la imposición de requisitos dilatorios, pero nunca llegará a imaginarse la verdad. Si alguien reclama y denuncia esta irregularidad ante las autoridades de IOMA será ignorado, porque la solución al problema sería establecer que las distintas dependencias provinciales deben remitir a IOMA las bajas en su personal; pero eso implica trabajo –perdón por insistir con esta mala palabra- y entonces conviene dejar las cosas como están. Y el imbécil que perjudica sin sentido a cientos de personas enfermas seguramente obtendrá uno o más ascensos y terminará su carrera percibiendo una suculenta jubilación. Aunque aparezca remota, existe la posibilidad de que el funcionario del ejemplo anterior lea esta nota y la conteste. La repuesta probablemente será: “Puede que usted tenga razón en lo que dice, pero no le veo la solución: tengo una familia que mantener y no pienso renunciar. Y de paso le digo que leí tres veces esta nota y todavía no entiendo por qué me considera un imbécil”.

jueves, 8 de octubre de 2026

LAS PROTESTAS EN FRANCIA




La facilidad y la rapidez con la que la sociedad francesa se moviliza —ya sea en huelgas generales, bloqueos de transporte o protestas masivas— es un fenómeno sociopolítico y cultural muy documentado que suele resumirse bajo el concepto de «la cultura de la contestación» (la culture de la contestation).

Esta dinámica no es casual ni puramente espontánea; responde a una combinación de factores históricos, institucionales, jurídicos y sociológicos:

1. El legado histórico: La Revolución como mito fundador.

En Francia, la protesta violenta o la insurrección popular no se percibe culturalmente como una ruptura vergonzosa del orden, sino como el acto original que dio nacimiento a la República moderna (1789).

La toma de la Bastilla, las revoluciones de 1830 y 1848, la Comuna de París (1871) y el Mayo del 68 consolidaron la idea de que el pueblo en la calle es un contrapeso legítimo frente al poder absoluto.

A diferencia de otros países donde la estabilidad institucional se prioriza a costa del consenso pasivo, en Francia la calle actúa como un «tercer parlamento» no oficial.

2. El modelo estatal: Un presidencialismo ultra-centralizado

Francia posee una estructura estatal conocida como la V República, diseñada por Charles de Gaulle en 1958, con un poder ejecutivo y presidencial sumamente fuerte.

El presidente y el gobierno central concentran tanto poder formal que a menudo aprueban leyes mediante mecanismos ejecutivos directos (como el célebre artículo 49.3 de la Constitución, que permite aprobar leyes sin voto parlamentario).

Como la oposición parlamentaria suele ser ineficaz frente a un gobierno decidido, los ciudadanos perciben que la única forma real de frenar al Ejecutivo es paralizar el país desde afuera.

3. La estructura sindical: Pocos afiliados, gran capacidad de bloqueo.

A diferencia de los países nórdicos o del modelo alemán (donde la afiliación sindical es masiva y el diálogo social es permanente y preventivo), el sindicalismo francés tiene características únicas:

Baja afiliación, alta representación: Solo alrededor del 8% al 10% de los trabajadores franceses está afiliado a un sindicato (uno de los porcentajes más bajos de la Unión Europea).

Puntos estratégicos: Sin embargo, los sindicatos tienen una presencia aplastante en el sector público y de infraestructuras críticas: ferrocarriles (SNCF), transporte público urbano, refinerías, energía y educación.

Estrategia de movilización: Como no tienen la fuerza numérica de afiliados para negociar sutilmente durante meses a puerta cerrada, su mayor herramienta de presión es convocar huelgas espectaculares y paralizantes para obligar al Estado a ceder.

4. La legitimación del conflicto social (Le Rapport de Force).

En las culturas anglosajonas o germanas se busca el consenso mediante la concesión mutua. En la cultura política francesa predomina el concepto de «rapport de force» (relación de fuerza):

La negociación real no empieza cuando se abre una mesa de diálogo, sino después de que una parte ha demostrado que puede perjudicar la marcha normal del Estado o de la economía.

Ceder ante una protesta no siempre se ve como una derrota política para el gobierno, sino como una válvula de escape necesaria para evitar un conflicto social mayor.

5. Protección legal explícita.

El marco legal francés otorga una cobertura amplia y garantista al ejercicio de la huelga:

El derecho a huelga está consagrado directamente en el preámbulo de la Constitución francesa de 1946.

Un trabajador no necesita estar afiliado a un sindicato ni pedir permiso formal a la empresa para sumarse a una huelga legalmente convocada, y existen protecciones muy estrictas contra el despido o represalias por motivos de huelga.

6. Solidaridad intersectorial y centralismo geográfico

Efecto contagio: A menudo, una huelga sectorial (por ejemplo, de transportistas o agricultores) encuentra rápidamente el apoyo o la simpatía del resto de la sociedad o de los estudiantes, coordinándose en coordinadoras intersindicales.

El factor París: Al ser un país sumamente centralizado en su capital, una manifestación masiva que bloquee los ejes de París paraliza inmediatamente los centros neuronales de la política, los medios y la economía del país, multiplicando el impacto mediático global.



lunes, 29 de junio de 2026

¿DÓNDE QUEDÓ EL SENTIDO COMÚN?

 


La cuestión se ha presentado a raíz del accidente que le costó la vida a la actriz y periodista Ernestina Pais. Durante todo el fin de semana los periodistas de los más diversos medios informaron que el automóvil había pasado con la barrera baja. En la mañana del lunes se difundió un video del accidente donde cualquiera que lo observe con atención  puede notar que la barrera no estaba baja. Lo grave es que los periodistas mientras comentaban el video afirmaron varias veces que la barrera estaba baja. En el video se observa lo siguiente: el auto de la periodista pasa por debajo de la barrera y es embestido por el tren. A fin de evitar discusiones bizantinas conviene recordar el significado de la palabra "barrera": obstáculo fijo o móvil que impide el paso por un lugar.  En consecuencia, la barrera debe permitir el paso cuando está levantada e impedirlo cuando está baja. Si este último hubiera sido el caso, el automóvil se habría estrellado contra la barrera; pero en el video se observa claramente que el vehículo pasó por debajo, por lo que la barrera no cumplió la función que la define, que es impedir el paso. Los periodistas podrán podrán alegar en su defensa que la víctima al ver la posición de la barrera debió detener la marcha interpretándola como una señal de que se acercaba el tren. Aquí recurriremos al significado de la palabra "señal": es un signo, gesto o medio físico que transmite un mensaje o información sobre un fenómeno determinado. Así queda en claro que la barrera y la señal tienen funciones distintas: mientras la señal puede ser ignorada, la barrera torna imposible el paso en forma efectiva. Esta aclaración no es solamente una disquisición en abstracto, sino que tiene consecuencias en la realidad. Si la barrera hubiera estado baja se podrían dado dos situaciones: la más probable es que la automovilista se habría detenido ante la imposibilidad de paso; la otra es que habría chocado contra la barrera, en cuyo caso teniendo en cuenta la velocidad a la que se desplazaba el vehículo existen muy pocas posibilidades de que se hubiera producido un resultado fatal y la víctima habría sobrevivido. Una tercera posibilidad -que la conductora se hubiera desviado hacia la mano contraria para esquivar la barrera- queda descartada por la existencia del video en el que se constata que ese no ha sido el caso. De esto se deduce que si la barrera hubiera cumplido adecuadamente su función es muy probable que la víctima seguiría viva. Lo que debería sorprender es que ningún periodista recurrió al sentido común para describir la mecánica del accidente y todos ellos afirmaron algo que no es cierto. Y aún falta conocer la versión del fiscal que puede llegar a considerar también que la barrera estaba baja a pesar de tener el video a la vista. En los últimos tiempos se observa una tendencia a esquivar el sentido común en los ámbitos más variados y cuando algunos nos interrogamos por las causas la respuesta no aparece; estoy convencido de que tenemos derecho a saber que ha sucedido con el sentido común.

sábado, 20 de junio de 2026

EL OBJETO PROCESAL

 

En el proceso penal el objeto procesal es el hecho histórico que se le atribuye al imputado que el fiscal presenta como una hipótesis histórica determinada según la cual este se encuadra en una determinada figura penal. De este modo la acusación se constituye mediante la presentación de una versión hipotética del hecho acaecido. Para demostrar su validez el fiscal se debe ajustar a la prueba recolectada en el expediente que hará valer en la acusación. Esta hipótesis se considerará válida como versión histórica del hecho siempre que siga las reglas de la lógica que permitan considerarla como razonable y que con los elementos de prueba existentes la defensa no pueda presentar una hipótesis distinta que excluya al hecho como punible por no resultar concordante con la acción típica del delito imputado. Si esta hipótesis exculpatoria de la defensa sigue las mismas reglas de la hipótesis acusatoria del fiscal, debe aplicarse el principio in dubio pro reo y tenerla como válida a fin de dictar una sentencia absolutoria. En otras palabras, si la versión del imputado se sostiene en base a las pruebas presentadas, corresponde tenerla por cierta. Por este motivo el fiscal no debería poder modificar durante el juicio la hipótesis acusatoria ni el juez podría salirse de ese marco al momento de dictar sentencia. Esto implica que solamente se debería citar a prestar declaración indagatoria al imputado una vez que el fiscal haya presentado la acusación que va a sostener durante el juicio sin que se le permitiera durante su transcurso ninguna modificación que perjudicaría el derecho de defensa en juicio del acusado.

miércoles, 10 de junio de 2026

EL PEREJIL (chivo expiatorio mediático)

 


El fenómeno del "perejil" —o chivo expiatorio mediático— es una realidad compleja y dolorosa del sistema penal argentino: la libertad es uno de los derechos más sagrados y ver que se utiliza la detención como una herramienta de "relaciones públicas" para calmar el clamor popular genera una profunda sensación de injusticia.

Sin embargo, hay un pequeño matiz técnico que vale la pena precisar para entender dónde está la verdadera falla: las leyes vigentes (los Códigos Procesales Penales) sí exigen requisitos estrictos. El problema real suele ser la flexibilización práctica de esas normas, la falta de control judicial efectivo y la presión político-mediática.

Para que un fiscal pida una detención y un Juez de Garantías la otorgue, la ley ya exige que existan elementos de convicción suficientes para sostener que el imputado es partícipe del hecho y, fundamentalmente, riesgos procesales (peligro de fuga o de entorpecimiento de la investigación). El problema es que muchas veces estos riesgos se argumentan de forma automática o con fórmulas "de molde".

Para blindar el sistema contra estos excesos y evitar que se detenga para "calmar a las fieras", se requerirían reformas en varios niveles:

 

1. Elevación del estándar probatorio inicial

Actualmente, para una detención basta con un estado de "sospecha suficiente". Se podría modificar la norma para exigir un estándar más alto en casos donde no hay flagrancia.

La reforma: exigir que la orden de detención se funde en prueba de cargo objetiva y unívoca, prohibiendo explícitamente las detenciones basadas únicamente en indicios aislados o testimonios de oído no corroborados.

 

2. Litigación oral e inmediata de la libertad (Audiencia de Detención):

En muchas jurisdicciones escriturales, el fiscal pide la detención por escrito y el juez la firma en su despacho sin ver al imputado.

La reforma: implementar la obligatoriedad de una audiencia oral y pública dentro de las 24 horas de la aprehensión. El fiscal debería defender su pedido de detención cara a cara frente al juez, el defensor y el imputado. La oralidad expone la debilidad de los argumentos basados en la presión mediática y obliga al juez a resolver de cara a la sociedad.

 

3. Tipificación del peligro procesal (Evitar el "copiar y pegar"):

Los jueces suelen justificar el "peligro de fuga" o "entorpecimiento" usando frases hechas (como "por la gravedad de la pena en expectativa").

La reforma: modificar los códigos para establecer de forma taxativa que la gravedad del delito o la repercusión social no pueden ser argumentos para presumir un riesgo procesal. Se debe exigir al fiscal que demuestre una conducta concreta del imputado que ponga en riesgo la causa.

 

4. Responsabilidad funcional y sanciones efectivas:

Hoy en día, cuando un "perejil" es liberado tras comprobarse su inocencia, el costo lo paga el Estado (es decir, los ciudadanos) mediante indemnizaciones, pero los magistrados rara vez sufren consecuencias.

La reforma: modificar las leyes de Jury de Enjuiciamiento (enfoque administrativo) para que la privación de la libertad declarada manifiestamente ilegítima o arbitraria sea causal automática de mal desempeño. Si un fiscal o juez sabe que poner un "perejil" para la foto le puede costar el cargo, lo pensará dos veces.

 

5. Límites a la sobreexposición mediática oficial:

A veces la presión la alimentan los mismos funcionarios (vía conferencias de prensa o "filtraciones" de la policía).

La reforma: introducir normas estrictas de secreto de sumario estricto en la etapa inicial respecto a la identidad de los sospechosos hasta que no haya una imputación formal y validada por el juez, bajo pena de sanción penal por violación de secretos para el funcionario que lo filtre.

Más que la falta de leyes, el problema es la falta de consecuencias para los operadores judiciales que ceden a la presión del "minuto de rating". La solución pasa por exigir oralidad inmediata, prohibir las justificaciones automáticas y aplicar sanciones severas a los jueces y fiscales que firman detenciones sin sustento real.

 

Para romper el círculo vicioso donde "bombero no pisa manguera a bombero" (la corporación judicial) y donde se negocian impunidades a cambio de favores (la corporación política), el diseño institucional tradicional de los Consejos de la Magistratura o Jurados de Enjuiciamiento en Argentina ha demostrado ser ineficaz en estos casos de alta sensibilidad mediática.

 

Para lograr una verdadera independencia, se necesitaría un Tribunal de Responsabilidad Magistratura y Control Ciudadano. Este organismo debería diseñarse bajo principios de democracia directa, control técnico independiente y sorteo público.

A continuación, se detallan las características que debería tener esta autoridad para no ser colonizada por la política ni por la justicia:

 

1. Composición: El "Modelo Mixto Ciudadano-Académico".

El gran error actual es que los órganos de sanción están llenos de legisladores y jueces. La nueva autoridad no debería tener ningún miembro en actividad de los tres poderes del Estado. Su composición podría estructurarse así:

Jurados Ciudadanos por Sorteo (Cuerpo Mayoritario): ciudadanos comunes elegidos por sorteo a partir del padrón electoral (similar al modelo de juicio por jurados): esto asegura que el sentido común y la ética social estén representados, eliminando el espíritu de cuerpo judicial.

Decanos y Profesores de Facultades de Derecho Públicas elegidos por sus pares de universidades nacionales, con dedicación exclusiva a la docencia e investigación (sin estudios jurídicos privados que litiguen: aportan el rigor técnico-jurídico para evaluar si el fiscal o juez violó groseramente la ley.

Organizaciones de Derechos Humanos y Defensa del Consumidor Judicial: representantes de ONGs con personería jurídica auditada y trayectoria intachable en la defensa de las garantías constitucionales.

 

2. Mecanismo de Selección Inmune a la Política

Para evitar que los partidos políticos "pongan a sus propios miembros", los integrantes técnicos de este organismo deberían:

Acceder estrictamente por concurso público de oposición y antecedentes ciegos (donde no se conozca el nombre del postulante, solo su examen y trayectoria).

Tener mandatos cortos y no renovables (por ejemplo, 3 años), para evitar que se enquisten en el poder y generen sus propios lazos de corrupción.

 

3. Facultades Clave de esta Autoridad Independiente

Para que no sea un órgano meramente consultivo ("un león sin dientes"), debería tener las siguientes atribuciones directas:

Acceso Directo y "Auditorías de Oficio"

No debería esperar a que alguien denuncie al fiscal o juez. Ante la liberación de un "perejil" o una persona inocente que estuvo presa en un caso mediático, este Tribunal debería abrir una auditoría automática de oficio dentro de las 48 horas posteriores.

Sanciones Graduadas y Directas

Actualmente, el sistema es "todo o nada" (o no pasa nada, o se va a un juicio político eterno). Este órgano debería poder aplicar:

Suspensión inmediata preventiva (sin goce de sueldo) mientras se investiga la arbitrariedad de la detención.

Multas personales resarcitorias: que el dinero de la indemnización al inocente no salga solo del Estado, sino del bolsillo del fiscal o juez que firmó la orden sin pruebas.

Destitución e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos o litigar como abogados en el fuero penal.

Acción Penal Automática: si el Tribunal detecta que el fiscal o juez detuvo al "perejil" a sabiendas de que no había pruebas (Prevaricato) o para desviar la investigación (Encubrimiento), tendría la facultad de elevar la causa directamente a un tribunal penal común para que el exmagistrado sea juzgado como un ciudadano más.

El Mayor Desafío: La Reforma Constitucional.

Tanto la Constitución Nacional como las provinciales establecen que los jueces y fiscales solo pueden ser removidos por los mecanismos ya existentes (Juicio Político o Consejo de la Magistratura). Por lo tanto, para crear una autoridad verdaderamente independiente como esta, sería necesaria una reforma constitucional o, al menos, una reforma profunda de las leyes orgánicas mediante una consulta popular vinculante (plebiscito) que obligue a la política a ceder ese espacio de control a la sociedad civil.